Instalación sobre una caseta prefabricada para vivienda aislada en Caracuel de Cva (CR)
Los habitantes de esta vivienda situada en la dehesa de Caracuel de Calatrava llevaban 15 años abasteciéndose de electricidad con generadores, comprando y trasegando una cantidad ingente de combustible durante todo este tiempo, para ni tan siquiera disponer de energía las 24h del día. De hecho, su cuarto generador -un grupo diésel insonorizado de 7,5 kVA-, que costó casi lo que esta instalación, y había afrontado su primera reparación importante.
Sobre la subestructura portante de una caseta de obra montamos un soporte específicamente diseñado para albergar un campo solar con 9 módulos fotovoltaicos SHARP de 270Wp. El campo genera más de 15 kWh cada día despejado del verano. En el interior de la caseta montamos un potente banco de baterías a 48V con 32 kWh de capacidad y los equipos de potencia. Como en todos nuestros montajes de cierta envergadura (y cada vez más instalaciones de medio tamaño), se ha monitorizado completamente la instalación mediante el sistema Color Control, permitiendo al cliente la gestión de su instalación de un vistazo y la obtención de históricos, % consumo directo y desde batería.. Desde entonces, el generador ha quedado en reserva y sólo se emplea en épocas de nubosidad.

Inicio del montaje y acopio de materiales

Módulos fotovoltaicos Sharp, fabricante pionero y de mayor prestigio a nivel mundial.

Comienza el montaje de la bancada de baterías.

Bancada de baterías completa. Con 850 kilos de peso, el soporte fué diseñado para repartirlo entre los traveseros de la subestructura, y evitar traspasar el suelo de aglomerado.

Toda la electrónica de potencia se planteó sobre un cuadro de acero, minimizando el espacio y permitiendo un firme anclaje a las paredes de chapa sandwich.

La estructura se planteó para hasta 10 módulos en 2 hileras, aunque finalmente y para optimizar su desempeño se instalaron 9.

Ejecutamos las labores de recortado y taladrado in situ, ya que la estructura debía adaptarse milimétricamente sobre la de la caseta.


Los soportes se diseñaron expresamente para este caso particular, con los pórticos laterales simétricos y distintos del central.




Se prestó especial atención a las uniones con la subestructura, vital para conseguir una alta resistencia y durabilidad.

También se reforzaron todos los puntos de simple anclaje, de modo que cada unión fuera lo más robusta posible.

El campo solar visto desde su trasera no solo resulta visualmente limpio y armonioso, sino resistente y duradero. Una vez montado, resiste sin problema el peso de una persona sobre los módulos.

Vista trasera del campo solar terminado sobre la caseta. Las baterías están situadas para actuar como contrapeso a las fuerzas que el viento pueda ejercer sobre el campo solar.


De nuevo en el interior, se plantearon todos los equipos y se cablearon por el interior de canaletas.

Hay quien aún piensa que una instalación fotovoltaica consiste sólo en unir positivos y negativos. Quizás sea aplicable a las de juguete.

Se completó la instalación con un extractor de aire comandado por termostato, se mejoró la preinstalación eléctrica de la caseta con más enchufes y luces led en interior y exterior, y se conectó la vivienda con varios cables de red para el sistema de gestión remota.

Una vez terminado el montaje, apenas quedaron cables a la vista.

La instalación se completa con un sistema de CC a 24V mediante conversión directa, que alimenta tanto el Color Control como iluminación LED bajo las baterías para ayudar a comprobar su nivel de electrolito.